El control del incendio
Una etapa, un momento en el combate al fuego es el control del
incendio. Consiste en detener, contener el avance de las llamas extinguiéndolas
directamente en su frente de avance y en otros lugares activos o bien, si ello
no es posible, circunscribiendo, rodeando al fuego con una línea de control,
para que no se siga propagando. Hay otras etapas durante el combate, pero ésta
es una de las más importantes.
Métodos de combate
Para contener al incendio, para detener su avance, de modo de poder
extinguirlo más tarde, se identifican dos métodos: el directo y el indirecto,
dependiendo, respectivamente, si el incendio es controlado con el trabajo de la
brigada junto al fuego o bien si el personal trabaja a una cierta distancia de
él, interviniendo la vegetación en la trayectoria del fuego para dejar al
incendio sin combustible.
Estos métodos no son excluyentes, son complementarios. Se puede empezar
el combate de una forma y seguirlo de otra, o trabajar en combate indirecto en
un lugar del incendio y en combate directo en otro.
Método directo
En este método el control del incendio se logra extinguiendo al fuego
en el frente de avance, llamado la cabeza del incendio, y en otros sectores
activos. Para ello los brigadistas cubren al fuego con tierra lanzada con
palas, enfrían con agua y cortan la continuidad de la vegetación combustible en
el mismo borde del incendio.
Este método, también conocido como ataque directo, se usa en vegetación
de poco tamaño, en incendios iniciándose, aún pequeños, en sectores menos
intensos de un incendio mayor y para extinguir pequeños focos de fuego
originados por pavesas, o sea brasas transportadas por el viento más delante de
la cabeza.
Con este método se reduce la superficie y el daño al mínimo y el borde
del incendio queda extinguido de inmediato. Si se dispone de agua es, sin duda,
el método más efectivo. Sin embargo, expone al personal al humo y al calor, se
pueden producir accidentes en topografía abrupta transitando para acercarse a
las llamas y, además, pavesas pueden encender fuegos que encierren al personal,
especialmente en laderas.
Método indirecto
El control se logra rodeando al incendio, encerrándolo dentro de una línea de control, a cierta distancia de la cabeza del incendio y de sus lugares activos. A esa distancia ya no es posible lanzar tierra o agua, por lo que el combate indirecto se basa en eliminar o cortar la continuidad de la vegetación en la trayectoria del incendio.
El control se logra rodeando al incendio, encerrándolo dentro de una línea de control, a cierta distancia de la cabeza del incendio y de sus lugares activos. A esa distancia ya no es posible lanzar tierra o agua, por lo que el combate indirecto se basa en eliminar o cortar la continuidad de la vegetación en la trayectoria del incendio.
Una línea de control, por su parte, es el conjunto continuo de
cortafuegos naturales y artificiales ya presentes en el área afectada y de los
cortafuegos que se construyen durante el combate. También forman parte de la
línea de control los bordes del incendio extinguidos naturalmente y los bordes
que se extinguen mediante el trabajo del personal.
A su vez, un cortafuego es una faja de terreno que no tiene combustible
o donde éste no está en condiciones de arder. De esta forma los cortafuegos
cortan la continuidad de la vegetación, impidiendo así que el fuego se propague
al carecer de combustible.
Cortafuego es un término amplio, de uso general. Hay varios tipos de
cortafuego, pero todos tienen algo en común: carecen de combustible o, en
algunos casos, el combustible no está en condiciones de arder.
Por ejemplo, una línea cortafuego es una faja de terreno, de la
longitud que sea necesaria y de varios metros de ancho, donde se ha cortado y
extraído toda la vegetación y se ha raspado y cavado el terreno hasta el suelo
mineral.
Los cortafuegos de agua y de retardante, cubren a la vegetación con
agua y productos químicos e impiden que se incendie.
La línea de fuego es una franja estrecha de terreno donde la vegetación
combustible en la trayectoria del incendio se elimina con fuego, aplicado a
partir de una faja de un ancho no mayor a un metro, donde el suelo se ha raspado
y cavado hasta el suelo mineral, o sea hasta que sólo haya tierra y
piedrecillas. El fuego así aplicado se llama quema de ensanche, la que por
avanzar contra el viento podrá apagarse luego de algunos metros, pero, aunque
ello ocurra, cumplirá su objetivo de ensanchar la faja carente de combustible,
sin el esfuerzo del personal, como en el caso de la línea cortafuego.
Para construir una línea de fuego, una vez que el Jefe de Incendio
determina dónde se va a iniciar y terminar y cuál va a ser su trayectoria, la
brigada trabaja dispuesta en una fila, con las herramientas de corte adelante
para abrir paso y eliminar vegetación, a continuación las herramientas de
raspado y cavado para eliminar la vegetación superficial hasta el suelo mineral
y luego equipos de encendido para la quema de ensanche.
Durante el combate o método indirecto para establecer la línea de
control se aprovechan los cortafuegos presentes y se construyen los que sean
necesarios (línea de fuego, línea cortafuego, cortafuego de agua, cortafuego de
retardante), uniéndolos para que no queden lugares por donde pueda seguir
avanzando el fuego. El borde del incendio ya extinguido y la parte posterior
del incendio, llamada cola, también son parte de la línea de control y permiten
anclar en ellos a otros cortafuegos.
El método indirecto se usa cuando el calor y el humo impiden el trabajo
del personal, si el terreno es de topografía abrupta, si la vegetación es
densa, si la propagación es rápida, si hay emisión de pavesas, si el frente es
muy amplio y en incendios de copas. En general, cuando no es posible el ataque
directo. El trabajo, a su vez, es más seguro para el personal y las condiciones
de trabajo más confortables permiten sostener más tiempo el trabajo, con mejor
rendimiento. Pero, como desventaja, se sacrifica vegetación, que puede ser
valiosa.
Dentro del método de combate indirecto, una variante de la quema de
ensanche, es decir del concepto y acción básica de extinción de usar fuego para
eliminar vegetación en la trayectoria del incendio, es el contrafuego. Sólo
varía la magnitud. El contrafuego es utilizado para quemar vegetación en zonas
más amplias y creando un fuego que logre avanzar contra el incendio, quemando
el combustible en la trayectoria que, por su comportamiento, lleva el incendio.
Cuando los dos fuegos se encuentran el incendio se extingue por carencia de
vegetación combustible. Es un recurso extremo, dada la probabilidad que sea
inmanejable y que complique la situación.
Una forma de ataque indirecto, ya que no se trabaja sobre directamente
en el borde, es el llamado método paralelo, donde se construyen cortafuegos
paralelos a los bordes del incendio, flanqueando al incendio, como pinzas,
desde la cola hacia la cabeza.
Una vez controlado el avance del incendio, logrando detenerlo dentro de
la línea de control, se inicia la etapa llamada de liquidación, donde se
extingue todo fuego en el borde del incendio y al interior de la línea de
control.
La grilla
En el curso del combate al fuego, el Jefe de Incendio y los otros
mandos que componen la organización necesitan planificar acciones, dar
instrucciones y emitir informes de avance de la operación. Para ello hay que
aludir a los diferentes lugares del incendio, situación donde se producen
confusiones, por ejemplo informar sobre el flanco derecho (pero ¿a la derecha
de quién?), el foco más grande, al lado de allá, etc. Para precisar las
ubicaciones se utiliza una grilla sobrepuesta en un mapa del incendio, donde,
independiente de donde esté el Norte, los sectores 1 y 6 corresponden a la
cabeza del incendio y los sectores 3 y 4 a la cola. De esta forma se aludirá al
sector 1 donde operan 3 brigadas, al 6 donde operan los aviones cisterna y dos
brigadas y al 3 y 4 como ya extinguidos.




